Nacer en Argentina en 1894. Subirte a un barco en 1915 para presentarte de voluntario en una Guerra Mundial para luchar por otro país (encima en la Primera, la más terrible). Bancarte ratas, trincheras, gases, muerte. Volver a tu país hecho pelota. Armar una familia, producir hijos. Enviudar. Toser. Vivir y seguir viviendo. Buscando Oro, buscando Patagonia.
Un instante de recuerdo para el Ñaño o Papatón, Jim (así le decía Blanca), Poroto (le decían los Klappenbach)
Muy bueno Jacki!
ResponderEliminarmuy bueno, Jack!
ResponderEliminarPara precisar un poco más (creo que Rafa o los tíos la tienen clara).
Volvió a las Islas Británicas con un año de vida y tras el colegio -pupilo de punta a punta-, viajó.
Creo que cuando estalló la Gran Guerra estaba en Canadá. No estoy del todo seguro.